Meta: la materialización de un mundo digital

El mundo digital, más allá de un conglomerado de redes sociales y activos online, toma una forma futurista a largo plazo con el anuncio del “Metaverso” y el cambio de nombre de Facebook Inc. a Meta por parte de Mark Zuckenberg.


Meta apuesta por la combinación de experiencias presenciales y virtuales, venciendo la brecha entre ambos formatos y haciéndolos más inmersivos. Esto conlleva a múltiples interrogantes sobre los diversos beneficios y desafíos para las relaciones humanas entre marcas y emprendedores.


Todo apunta a que las interacciones con nuestra comunidad digital serán más cercanas que a través del chat en Telegram y las reuniones por Zoom pasarán a un espacio mucho más inmersivo, donde podremos conectar virtualmente con equipos internacionales desde cualquier lugar del mundo. Sin embargo, no debemos olvidar que estaremos en la sala de nuestros hogares con unos lentes de realidad aumentada y, al guardarlos, tenemos un emprendimiento, una comunidad, una marca, start up o empresa que también se desarrolla en el mundo real.


El gran desafío es no permitir ser consumidos por estas innovaciones, porque la verdadera maravilla sobre este gran anuncio está en el balance entre las herramientas digitales y las interacciones sociales. El “Metaverso” apuesta por la economía entre creadores y desarrolladores, nos invita a pensar en el futuro estando en el presente y nos enseña que la información tiene mucho valor. Este es un suceso que poco a poco hará historia en esta o una próxima Revolución Digital y es fundamental prepararse para los cambios que esto implique.